Ocupación incremental Costa Brava

El turismo se enfría en el litoral catalan: ¿cómo pueden aumentar su ocupación?

A pesar de las expectativas optimistas en la costa catalana después de una exitosa Semana Santa y una emocionante primavera, el sector turístico se encuentra preocupado debido a una desaceleración en la llegada de turistas durante mayo, junio y la primera quincena de julio. Además, las reservas para el punto álgido de la temporada aún no están alcanzando el ritmo esperado en hoteles, campings y apartamentos, lo que genera inquietud en el sector.

Si bien no se espera que sea un verano malo, se requerirá un esfuerzo adicional para captar más reservas de última hora y lograr llenar los alojamientos turísticos. La ocupación completa en agosto tampoco está garantizada, lo que significa que las ofertas, especialmente en los hoteles con mayor capacidad, serán clave. En comparación con el ambiente eufórico en Barcelona, la situación es diferente en la costa catalana.

A estas fechas y viendo el número de reservas, no está garantizada la plena ocupación en agosto

Según Albert Savé, presidente de la Associació Hotelera Costa Daurada i Terres de l’Ebre, el panorama turístico se está enfriando y frenando, lo que dificultará alcanzar una ocupación plena en el final de julio y agosto. Se ha notado que mercados que respondieron positivamente después de la pandemia, como el nacional y el francés, están un poco más fríos. Ante esta situación, el sector está reaccionando ajustando los precios o reduciendo las estancias mínimas, aunque no es la solución ideal.

En la Costa Brava, los hoteleros y restauradores han vuelto a la realidad este julio después de un 2022 de euforia atípica, cuando las ocupaciones superaron el 90%. A pesar de ello, las perspectivas siguen siendo muy buenas, con una previsión de ocupación del 80% para este mes de julio, según la Associació d’Hostaleria de Girona.

En el Maresme, se ha observado una sorprendente disminución de las reservas para la primera quincena de julio, con algunas propiedades que no han superado el 65% de ocupación. Jordi Noguera, presidente del Gremi d’Hotels del Maresme, no encuentra una explicación clara, pero sugiere que faltan muchos grupos durante la semana. Sin embargo, la demanda de turismo nacional ha mantenido una ocupación del 85% los fines de semana en zonas como Pineda de Mar o Malgrat. Se ha echado de menos a los clientes alemanes e ingleses, posiblemente afectados por la recesión económica en sus países de origen.

Por otro lado, en Santa Susanna, un destino turístico cercano a la Costa Brava, las 15,000 plazas hoteleras, todas ellas de categoría de cuatro y cinco estrellas, solo han tenido una ligera caída durante un par de días en la primera semana de julio. Actualmente, rozan la ocupación plena los fines de semana y superan el 87% en días laborables.

A pesar de los altibajos, Mercè López, técnica de turismo del Ayuntamiento de Santa Susanna, destaca que mayo y junio fueron muy buenos, incluso mejores que en 2022. Tienen la esperanza de alcanzar la ocupación plena en lo que queda de julio y en agosto, lo que ayudaría a mejorar la demanda en comparación con la temporada anterior.

Los cuatro estrellas se mantienen

Tras un mes de junio con una ocupación media del 67% en los hoteles de la Costa Daurada y Terres de l’Ebre, las expectativas para julio se sitúan entre el 70% y el 80%, por debajo de lo esperado. En los hoteles del grupo Costa Brava Centre, que comprenden pequeños establecimientos en el Baix Empordà, se espera una ocupación entre el 85% y el 90%, en comparación al 90-95% del año pasado.

En cuanto a los campings, que experimentaron un auge después de la pandemia, las expectativas se han reducido. Mireia Sans, presidenta de la Associació de Càmpings de la Costa Daurada i Terres de l’Ebre, destaca que aunque las expectativas eran altas, ahora existe un optimismo moderado. Muchas reservas, especialmente de clientes locales, se realizarán a última hora. El vicepresidente de la Associació de Campings de Girona, Josep Maria Pla, añade que no están en la misma situación que el año pasado, pero es comprensible, considerando que venían de dos años de pandemia y la gente tenía muchas ganas de viajar.

Las reservas se han realentizado en la costa y esta quincena de julio ha tenido peores datos que la de 2022

Existen otros factores que también influyen en la situación actual, como los efectos de la inflación que afectan el bolsillo de las familias y la recuperación del turismo de grandes viajes al extranjero. Toni Bachiller, empresario del sector de la restauración en Palamós, destaca que ha notado cierto deseo de cambio de destino entre los turistas. También ha observado durante la primera quincena de julio una disminución en la afluencia de visitantes. Otro factor a tener en cuenta es la casi desaparición del turismo ruso, lo cual ha dejado un vacío difícil de llenar, según menciona Savé.

Joan Carles Sánchez, propietario de tres restaurantes y un hotel en Calella de Palafrugell y vicepresidente de la Unió d’Empresaris d’Hostaleria i Turisme de la Costa Brava Centre, recuerda cómo en el año 2019 los fines de semana eran una locura y no se podía satisfacer toda la demanda, mientras que durante la semana predominaban los turistas extranjeros.

La situación económica de las familias dificulta aún más la planificación de sus gastos. Francesc Zucchitello, presidente de la Associació Professionals d’Empresaris d’Hostaleria de Tossa de Mar, considera que el aumento de los tipos de interés por parte del Banco Central Europeo es un factor clave. «Desde principios de julio, hemos experimentado un aumento del 22% en las cancelaciones».

Otro factor, aunque menos relevante, es el 23-J, haciendo referencia al calendario electoral. «Es posible que las elecciones hayan retrasado las vacaciones de muchas familias que dudaban cuándo tomarlas», comenta Esther Torrent, presidenta de la Associació Turística d’Apartaments Costa Brava-Pirineu de Girona. Este sector espera alcanzar una ocupación del 70% en julio, diez puntos menos que el año pasado.

¿Qué soluciones existen para aumentar la ocupación?

Una de las mejores soluciones que existen es utilizar plataformas de venta de stock de habitaciones que consigan una ocupación incremental para evitar dejar el menor número de habitaciones sin vender o vacias.

Plataformas como Hotel&bids permiten al hotelero poner en subasta o en oferta flash su stock sobrante de habitaciones para poder dar salida a estas y conseguir aumentar su ocupación y su revenue. ¿Por qué utilizar la plataforma de Hotel&bids?

  • La plataforma permite vender las habitaciones sobrantes de los hoteles para evitar que se queden vacías mediante formatos de venta atractivos como subastas y ofertas flash.
  • El cupo es flexibles, es decir los hoteles solo venden a través de la plataforma lo que requieran en cada momento sin máximos ni mínimos.
  • El hotel tiene el control total sobre la oferta, elijiendo este todas las características de la subasta u oferta flash.

Por estos motivos, siempre es interesante tener un aliado como Hotel&bids que ofrece una laternativa diferente para vender el stock de habitaciones sobrantes y conseguir una ocupación incremental.

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