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Costa del Sol: los hoteles cierran julio con peores datos que en 2023

La Asociación de Empresarios Hoteleros de la Costa del Sol (Aehcos) ha realizado un análisis de cierre del presente mes y previsiones para los siguientes, revelando que en todos los casos la ocupación hotelera se sitúa varios puntos por debajo de los niveles alcanzados en 2022. A pesar de esto, el impacto bruto por cliente alojado en la provincia de Málaga ha sido mayor este año. Durante el mes de julio, el gasto medio por cliente ha aumentado, pasando de los 103,24 euros de 2022 a los 107,46 euros de este mes.

El cierre de julio refleja una ocupación hotelera del 84,63%, dos puntos menos que en el mismo mes del año pasado. Las previsiones para agosto también disminuyen, pasando del 88,08% del año pasado al 83,42% para el presente año. En cuanto a septiembre, se estima que la ocupación rondará el 84,60%, en comparación con el 87,11% del mismo período en el ejercicio anterior, según ha sido precisado en un comunicado.

Aunque las cifras de ocupación muestran una disminución en comparación con el año pasado, es importante resaltar que el gasto promedio por cliente ha aumentado significativamente. Esto podría indicar que, aunque hay menos ocupación, los turistas que visitan la provincia de Málaga están gastando más en sus estancias.

Se ha registrado una ligera disminución en la ocupación hotelera debido a una reducción en la demanda del turista nacional, tendencia que se ha observado desde el mes de mayo. Este descenso está fundamentado en el impacto que están experimentando las economías domésticas, como resultado de los incrementos en los tipos de interés de las hipotecas, la inflación y el aumento de los precios de los combustibles. Así lo ha señalado el presidente de Aehcos, José Luque.

En cuanto al origen de los turistas en julio, el 40% provino del mercado nacional, mientras que el 60% restante fueron turistas internacionales. Para el mes de agosto, se espera un aumento en la participación del turismo nacional, llegando a representar el 45% de los visitantes. Aunque este incremento es alentador, aún se encuentra por debajo de años anteriores en los que la demanda nacional rondaba el 50%.

Este cambio en la composición de la demanda turística refleja la situación económica actual y las decisiones de los viajeros en respuesta a las condiciones financieras del país. La disminución de la demanda nacional puede estar relacionada con las dificultades económicas que enfrentan los hogares debido a los factores mencionados, lo que lleva a una mayor preferencia por el turismo internacional en busca de opciones más asequibles.

La industria hotelera deberá estar atenta a estas fluctuaciones y adaptarse a las necesidades y preferencias cambiantes de los turistas. Es importante mantener un enfoque en la calidad del servicio, la promoción de experiencias únicas y atractivas, y buscar formas de incentivar la demanda nacional para impulsar la recuperación del sector.

En la temporada alta la Costa del Sol ha cerrado con peores datos en el mes de julio que en 2022. No obstante, como se ha comentado en el artículo, el gasto medio por turista ha subido (debido a la inflación). Esto supone una oportunidad para incrementar los ingresos aumentando lo máximo posible la ocupación para que no se queden habitaciones vacías.

Para esto los hoteles debería diversificar la oferta y adoptar nuevas estrategias de marketing y captación que bien hagan que la oferta sea más atractiva o bien alcancen nuevos usuarios que antes no captaban. Otra opción para los hoteles es utilizar plataformas como Hotel&bids, que permite a los hoteles dar salida al stock de habitaciones sobrantes y así conseguir una ocupación incremental. Esta opción es muy atractiva, ya que es preferible ocupar una habitación en el último minuto, aunque sea cuubriendo sus costes, que tenerla vacía.

Torremolinos se coloca como destino turístico con más ocupación

Durante el mes de julio, Torremolinos se posiciona como el destino líder en ocupación hotelera con un 93,65%, seguido por Fuengirola (90,86%), Mijas (90,32%), Nerja (88,87%) y Marbella (82,83%). Para agosto, se espera que Fuengirola alcance una ocupación del 91,15%, mientras que Nerja llegará al 87,84% y Marbella alcanzará un 82,13%.

En septiembre, se observa un cambio en el perfil del turista, reflejado en una mayor demanda de destinos de interior. Por ejemplo, Antequera experimenta un aumento significativo en su ocupación: en julio fue del 22%, en agosto mejoró llegando al 35% y en septiembre se prevé un incremento hasta el 65%. La ocupación en la Axarquía también muestra un crecimiento destacado, pasando del 65,45% en agosto al 96,86% en septiembre. Fuengirola sigue siendo uno de los destinos más solicitados, con una previsión de ocupación del 90,51%.

A pesar de que el impacto bruto por cliente alojado ha mejorado en julio de 2023 en comparación con las cifras de 2022, la previsión de ocupación para la temporada alta (julio, agosto y septiembre) muestra una disminución acumulada del 4% respecto al año anterior. Por este motivo, el Comité Ejecutivo de Aehcos concluye que «el verano no está alcanzando los niveles de demanda deseados».

Esta situación destaca la importancia de la flexibilidad y adaptabilidad por parte de la industria hotelera para responder a las cambiantes preferencias y necesidades de los turistas. Los destinos que han experimentado un aumento en la ocupación en septiembre muestran cómo la temporada alta puede extenderse a través de la diversificación y promoción de nuevos atractivos turísticos. Es fundamental que la industria hotelera continúe innovando y ofreciendo experiencias atractivas para mantener su competitividad y atraer tanto a turistas nacionales como internacionales en el futuro.

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